El Presidente Leonel Fernández en su discurso ante la Asamblea Nacional este lunes 27 de febrero del 2012, atribuyo al gobierno anterior la crisis financiera del 2003, lo cual es absolutamente falso. La crisis financiera se debió enteramente a la crisis bancaria creada por el manejo fraudulento de recursos por parte de algunos bancos, sobre todo BANINTER, a quien el 1er gobierno del PLD y Leonel Fernández en el 1997, le entrego el Banco de Comercio Dominicano -BANCOMERCIO- siendo este el 3er banco del país y el cual había colapsado (su rescate le represento al Estado más de RD$1,300 millones, sin que nadie fuera sometido a la justicia y por el contrario algunos fueron premiados con cargos en su gobierno). Cuando ya BANINTER exhibía problemas en su estructura de capital y deficiente cartera de crédito, el Presidente Fernández y su gobierno decidieron entregarle el Banco del Comercio a este ¨pequeño banco”, que finalmente se convertiría en el “ gran causante” de los problemas del país en el 2003.
Olvida también el Presidente Fernández y su partido que las decisiones valientes tomadas por el Presidente Hipólito Mejía al hacer frente a la situación originada en el primer gobierno de Fernández, respaldando los depósitos de los ahorrantes en las instituciones colapsadas, evitando el desplome del sector financiero. Lo mismo se hizo en EEUU años después cuando se origino allí lo que se ha denominado como “La Gran Recesión”.
¡Las causas de la crisis del 2003 están claras! Hoy los actores del sector bancario, reconocen que el presidente Hipólito Mejía tomo’ las decisiones más efectivas en materia de regulación, supervisión y control, creando las condiciones para tener un sistema financiero nacional solido.
La falta de tacto y responsabilidad del Presidente Fernández, en su afán de contener la ola de descrédito de su gobierno que arrastra al candidato del PLD Danilo Medina a un gran abismo de impopularidad, trata de culpar a otros de sus desaciertos.
El país está cansado ya de las contemplaciones aéreas, que solo demuestran la capacidad quimérica del gobernante, para fabricarse una situación favorable hacia el futuro, en su marcada inclinación de un pragmatismo mercantilista sin escrúpulos, ignorando que su cinismo ilimitado no solo, entorpece el desenvolvimiento del gobierno, sino que lo destruye y lo desprestigia.
El cinismo y la egolatría lo lleva al extremo cuando en el propio discurso usa una frase de Shakespeare en Hamlet ¨ ¡El mundo está desquiciado! Vaya faena, haber nacido yo para tener que arreglarlo¨. El Presidente Fernández luce un grado marcado de insensatez existencial y extravagancia cuando recoge esta frase. Pero se le ha olvidado otra de Shakespeare en la misma obra de Hamlet cuando dice: “¡Hay muchas más cosas en el cielo y en la tierra, Horacio, que los sueños que tiene tu filosofía!”
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